Desde hace días ando pensando en el asunto de la fidelidad entre parejas a raíz de darme cuenta que la gran mayoría de mis amigos o conocidos con pareja se han dado vuelta alguna vez o se dan vuelta actualmente….y aunque suene estereotipico y feminista a lo Gloria Valerín, por lo que he podido ver son los hombres quienes ceden más fácilmente.
Yo llevo casi 7 años de estar con una misma persona y puedo asegurar casi en un 99% que nos hemos sido fieles todo este tiempo. Claro, entran tambien los debates de que entiende uno por fidelidad: si es física, si es de pensamiento, si es de sentimientos, etc…pero ya eso es harina de otro costal. Definiendo la fidelidad como el compromiso a permanecer con una persona solamente, respetarla y resistir las tentaciones de involucrarse de algún modo con otra persona, pues sí, puedo asegurar que Daniel y yo nos hemos respetado el uno al otro. Es obvio que no puedo poner las manos en el fuego, porque hay que decir las cosas como son, yo no se si mi esposo me habrá engañado alguna vez ahi perdida y simplemente no me he dado cuenta, pero tampoco voya ser la esposa obsesiva e insegura que pasa pensando que el marido la engaña con todo mundo…además, en los años que llevo con él nunca lo he visto que de pie a esas cosas y puedo revisarle libremente el celular que nunca le he encontrado nada raro, entonces no tengo razones de desconfiar de él.
En mi caso, pues yo tambien le sido fiel. No niego que en ocasiones en que hemos tenido periodos de peleas o de alejamiento por alguna cosa me ha pasado por la cabeza brevemente la idea, pero mas por venganza o por estupidez, que porque realmente quiera irme con otro. Pero todas esas veces he desechado la idea, porque se que al final una infidelidad es de las pocas cosas irreparables dentro de una relación. Habrá quien me diga que sí se puede reconstruir la relación, bueno que me de ejemplos, pero en mi opinión una vez que la confianza se pierde es demasiado difícil recuperarla. Es mejor que cada quien agarre por su lado que estar en una relación donde siempre habrá recriminaciones, reproches o “echadas en cara” de lo que alguna vez se hizo.
Yo a veces no se que pensar cuando veo ciertas varas. Ejemplo numero 1: Conocidos casados, que van a una fiesta, la doña se devuelve a la casa porque se siente medio mal, el hombre se queda en la fiesta y a media noche lo vemos apretándose con otra doña, que más temprano en la fiesta estuvo conversando animadamente con su esposa. Casualmente, aproximadamente 9 meses despues de esa fiesta viene al mundo una criatura…no, no es de la “otra”, sino de la esposa, pero se me hace como medio twisted el asunto.
Ejemplo 2: Un par compas rompieron en abril, luego de se descubrió que ella le fue infiel con otro. El mae se indigna todo y se refiere a ella como “Satanás”, haciendose el herido, a pensar de que él le daba vuelta a ella desde hacía mucho con otras (incluida la “otra” del ejemplo anterior). Luego de algunos meses en que dejaron enfriar el escándalo, empiezan a tramar de nuevo y en noviembre vuelven como novios. Ella, quien nunca dejó de estar profundamente pepiada de él, pone a cada rato estados en FB relacionados a su re-noviazgo, le dedica canciones, le pone agradecimientos, etc…él, a quien aprecio y le tengo afecto, demuestra cariño por ella y creo que en el fondo realmente la quiere…pero hace poco mas de un mes lo cachamos apretando luego de una fiesta con la “otra” (si, la misma del otro amigo). Este caso me da más playada que el anterior, porque a diferencia de los otros, a este par de amigos sí les tengo afecto y me caen muy bien los dos. Entonces pasa eso de que uno quisiera como decirles algo, pero en estos casos es mejor quedarse calladito y no meterse en varas que no le incumben. Como dicen, entre cielo y tierra no hay nada oculto, entonces en algún momento se sabrá si tiene que saberse.
Al punto que quiero llegar es….¿existen realmente parejas fieles en el mundo? Siento como que Daniel y yo somos los bichos raros en esta circunstancia. Para mi la infidelidad es más para tontos, porque no hay nada como complicarse la existencia siendo infiel, pero bueno parece ser que somos la excepción y no la regla…



Bueno, pues en ese caso yo también me siento “raro”… pero creo que es una cuestión de madurez… y también, a fin de cuentas, de “valores”: Uno no anda jugando con algo tan importante como tu compañero de vida, así como si nada… las consecuencias serían terribles…